Lo que cambia en Yoo, versión por versión. Aquí anotamos cada arreglo y cada novedad que llega a tu tienda.
Versión en línea
0.3.0
Vender y cobrar sin depender de una tarjeta en línea, un alta que deja tu tienda lista, y un panel que ya no carga de golpe todo lo que tienes.
Vender y cobrar sin depender de una tarjeta en línea, un alta que deja tu tienda lista, y un panel que ya no carga de golpe todo lo que tienes.
2 arreglos · 8 novedads · 3 mejoras
Tus clientes pueden pagar al recibir el pedido
«Pago contra entrega» aparece entre las formas de pago del checkout y viene elegida de antemano si la aceptas. Puedes vender aunque no tengas ninguna cuenta de cobro en línea conectada. Se activa y desactiva desde las formas de pago de tu panel, y las tiendas que ya existían la estrenan encendida.
Registra el cobro de un pedido que te pagaron en mano
Desde el detalle del pedido anotas cuánto recibiste y cuándo, y el pedido pasa a verse como pagado — también si te pagaron solo una parte. Queda constancia de quién del equipo lo registró, y quien compró lo ve saldado en el seguimiento de su pedido sin tener que preguntarte.
Quien compra puede guardar sus tarjetas y elegir la habitual
Al pagar puede dejarla guardada para la próxima vez, y desde su perfil las ve por marca y últimos dígitos. Sus tarjetas son solo suyas: ningún comercio las ve ni puede cobrar con ellas fuera de una compra que esa persona confirme.
«Categorías» ahora muestra tus categorías
Antes soltaba todos los productos de la tienda. Ahora lista tus categorías con cuántos productos publicados tiene cada una, y al elegir una se llega al catálogo ya filtrado.
Quien ya no use Yoo puede eliminar su cuenta
Se explica antes qué se borra y qué se conserva, y hace falta un paso deliberado para confirmarlo. Si esa persona es dueña de algún comercio no procede: primero hay que traspasarlo o darlo de baja, para no dejar una tienda huérfana.
Crear tu comercio lo deja listo para vender
El alta te acompaña paso a paso: tus datos de contacto, tus horarios, las formas de pago que aceptas y tus primeras categorías. El logo, el eslogan, tus redes y los primeros productos son opcionales, y lo que te saltes te espera como pendiente en el inicio de tu panel.
Quien te compra puede pedirte factura
Deja sus datos fiscales al comprar —quedan guardados para la próxima— y tú ves la solicitud en el pedido, con todo lo que necesitas para emitirla. La cierras subiendo el comprobante. Ofrecer factura es cosa tuya: viene apagado y se enciende desde los ajustes.
Puedes dar de baja tu comercio sin pedírselo a nadie
La baja la pides desde tu panel y no se aplica hasta que la confirmas desde un enlace de un solo uso que te llega al correo; mientras tanto puedes cancelarla. Nada se borra: la tienda deja de abrir y tus datos siguen ahí.
Una reseña vieja deja de pesar en tu calificación
Pasado el plazo, una reseña ya no cuenta para la calificación del producto, y la calificación dice sobre cuántas reseñas vigentes está hecha. Las antiguas se siguen pudiendo leer, marcadas como tales.
Todas las tablas de tu panel se buscan y se pasan de página igual
Pedidos, clientes, productos, inventario, cotizaciones, empleados, categorías y mensajes buscan y filtran de la misma forma, y ya no cargan de golpe todo lo que tienes: el panel abre más rápido aunque tu catálogo sea grande. Lo que buscaste queda en la dirección, así que puedes compartir o guardar esa vista.
Eliges a dónde lleva un botón de una lista, sin escribir direcciones
Al personalizar tu tienda, los botones te ofrecen los lugares que tu tienda tiene de verdad. Si quieres mandar a otro sitio, sigues pudiendo escribir la dirección a mano.
Solo la dueña puede traspasar el comercio
Alguien del equipo con permiso para tocar los ajustes podía iniciar el traspaso. Ahora hace falta ser quien es dueña de la tienda.
Los enlaces del pie de tu tienda ya no se salen de la pantalla
En el móvil, «Términos y Condiciones» y las demás páginas legales se apretaban en una sola fila y quedaban cortadas. Ahora bajan a la siguiente línea.
Ocho reportes del escaparate y del acceso, con la recuperación de contraseña de vuelta en pie.
5 arreglos · 1 mejora
El enlace para recuperar tu contraseña ya funciona al primer clic
El correo llegaba, pero el enlace decía estar caducado antes de que lo abrieras: los revisores automáticos de Outlook y Gmail lo abrían primero y lo gastaban. Ahora hace falta tu clic para usarlo.
Los botones del escaparate vuelven a llevar a su destino
El botón del banner principal, los dos de la portada, los de «Sobre Nosotros» e inicio, y «Ver Detalles» del carrusel no reaccionaban al clic.
El carrusel de productos cambia de página sin quedarse en blanco
Al tocar un punto lejano, el punto se marcaba pero la banda se vaciaba en vez de mostrar el producto.
El pie de tu tienda lista tus categorías, no las de un ejemplo
Todas las tiendas mostraban «Moda, Accesorios, Tecnología, Hogar», y los cuatro enlaces iban al mismo sitio.
Las sombras acompañan al color de fondo que elegiste
Con un fondo oscuro desaparecían y las piezas se fundían con el fondo; con uno muy claro se veían duras.
Crear un comercio se ve como Yoo, no como una tienda vacía
Al entrar a dar de alta un negocio, la marca aparecía en blanco y las columnas del pie, vacías.